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jueves, 27 de septiembre de 2007

Vivir en Marín: La Hora de la Salsa...


Rafael Quintero
La hora de la salsa. Las 12 m, hora de comer, a esa hora todas las salsas están preparadas y listas para servir. Y esa fue la hora precisamente que Fidias Danilo Escalona escogió para trasmitir un programa dedicado a la música del caribe hispano parlante que cada vez cobraba mayor vigor en Puerto Rico y New York.Corría el año 66, y a un cuarto para las 12, corrían también los niños de las escuelas a la casa para escuchar al lado de sus padres y hermanos mayores que llegaban del trabajo, a almorzar, por Radio Difusora Venezuela, el programa de Fidias.Fidias fue un locutor muy querido, tanto que algunos artistas del genero, llegaron a dedicarle temás en los que se loaba su programa y su espíritu de defensor de la música que dicen, el bautizo con el nombre de salsa.Poseía como característica notable, además de unos gruesos mostachos, una voz grave y ronca, que luego algunos jóvenes locutores de salsa intentaron imitar sin jamás lograrlo, su programa era el decano de los salsomanos. Con él creció la popularidad en el país de Eddi Palmieri, e hizo que éste amara a Venezuela como su segunda patria. Ismael Rivera, Richy Ray, Larry Harlow, Ray Barreto, Monguito, Joe Cuba y La Lupe, fueron escuchados en primer termino por el gran publico venezolano, aquí en La Hora de la Salsa.Los grupos de salsa venezolanos, tuvieron con él un gran apoyo, puesto que llegaban a presentar a este programa sus noveles grabaciones. Fue así como se darían a conocer Federico y su Combo Latino, Los Dementes, Nelson y sus Estrellas, El Sexteto Juventud, Los Kenya y Los CalvosEn Marín no había un radio receptor que no estuviera encendido a medio día y que además no tuviera sintonizado este programa, por lo que si cualquiera se desplazaba a través del barrio no perdía un solo acorde, un solo quiebre de quinto, un solo pregón.La salsa, esa música que ocupaba un lugar marginal en el coloso del norte, pues era precisamente la expresión de aquellos que habían emigrado en busca de un futuro mejor y guardaban en su corazón el ritmo de sus raíces, le cantaba al barrio, a la esquina, al solar, y por eso estos emergían orgullosos de tener un elemento de identidad común a toda la América Latina. La salsa sin proponérselo, fue expresión de resistencia, de oposición a las pautas dictadas por la industria cultural de los 60 y 70, en tanto que reivindicaba usos y costumbres propios del caribeño sentir y actuar.Por eso el barrio premió haciendo suyo este programa que religiosamente cada día, con el sol en el cenit Fidias Danilo Escalona iniciaba con el tema el Mundo de las locas de Tito Rodríguez Y fue él precisamente, el inmortal Tito Rodríguez quien compuso una canción para Fidias y su programa cuyo coro decía:Ahí viene Danilo con su tremendo bigotónAdiós, arrivederchi, ou revoir, good bye, filisein, sayonara, nos vidrio!!Así se despedía la hora de la salsa y a Fidias Danilo Escalona le decimos: Hasta siempre!!!!!Estracto del trabajo "Vivir en Marín" del poeta y cantautor venezolano, Rafael Quintero.